jueves, 3 de noviembre de 2011

HONRA YA VIDA-HONOR DE LIFE

Espero que estén iniciando noviembre con mucha energía. Indiscutiblemente, nacer y morir son dos acontecimientos trascendentales en la vida del ser humano; de hecho, han sido estos dos principales antagónicos los que han tenido ocupados a nuestros antepasados, al tratar de conocerlos y explicarlo. Principalmente, el tema la muerte ha acaparado la atención del pensamiento humano desde tiempos remotos, a veces con terror y otras con un toque de humor.de esta manera los mexicanos hacemos presente la muerte en nuestras vidas: le cantamos, jugamos y hasta nos reímos de ella. Nuestro país ha diferencia de otros, no se esconde ante la muerte si no que la trasforma en algo familiar. Incluso, alguna vez leí que en México es de los pocos países en donde se puede vivir a una cuadra de calzada del hueso y trabajar cerca de barranca del muerto; tal vez parezca curioso pero es m muy cierto. Otro de los ejemplos tangibles de la manera en la que tal vez nos escondemos del temor ante la muerte, son las famosas calaveras, producto del ingenio y la creatividad popular. Escritos en los que sobresale la sátira y el humorismo traspasado a familiares amigos o alguna figura política. Pero a pesar de que la muerte está presente en todos los momentos de nuestra vida son el primer día de noviembre cuando adquiere mayor relevancia, pues se le venera con una peculiar mezcla de fiesta, jocosidad y ritual religioso. La fiesta de día de muertos se celebra el primero y el dos de noviembre, fechas que coinciden con el calendario céltico de donde se tomo el hallowen ceremonia que se conoce como la víspera de todos los santos o de todo lo sagrado. Pero para nosotros la festividad de día de muertos representa una tradición que se ha consagrando en memoria de nuestros seres querido. Casas, templos y panteones se adornan y en algunos pueblos se elaboran vistosas ofrendas. Estoy seguro de que todavía existen familias que siguen la tradición y levantan altares que adornan con flores de cempasúchil, que según antiguas creencias esta flor tiene la cualidad de guiar a las almas a su morada. En las tradicionales ofrendas nunca faltan las veladoras, calaveras de dulce, fruta, comida y bebida que preferían los muertitos en vida. Algunos acostumbran el tradicional dulce de calabaza y el pan de muerto. Todo esto que suena tan increíble y especial, no sería posible si no tuviéramos una cultura popular tan rica y llena de valores. Aunque muchos crean que esto ha dejado de tener importancia, aquí hay una prueba clara que no es así pero creo que es importante fijar la vista todos los días en esta actitud de v veneración, respeto, atención, amor y detalles hacia quienes aun están con nosotros: nuestros padres grandes y enfermos, el hermano que necesita ser escuchado, la sobrina que va mal en la escuela, el esposo que se siente querido, los hijos que están creciendo sin contra y desde luego por ti mismo. Puedes empezar cualquier día y con cualquier pretexto, inténtalo y! honremos a la vida!

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